
La tendencia de volumen analiza cómo cambia el volumen de operaciones a lo largo del tiempo, proporcionando pistas sobre la intensidad de una tendencia de precios. Un volumen creciente junto con un precio alcista sugiere fuerte interés de compra, mientras que un volumen decreciente puede indicar falta de convicción. Esta tendencia ayuda a confirmar o cuestionar la validez de movimientos de precio. Por ejemplo, una ruptura de resistencia con volumen elevado es más confiable que una sin apoyo de volumen. Los analistas lo utilizan como filtro para validar señales técnicas y evitar operaciones falsas. Es una herramienta fundamental en el análisis técnico, ya que el volumen refleja la participación real del mercado y no solo las expectativas.